Saturday, October 06, 2007


ARTE ARGENTINO-PINTURA, VIDEO ETC.


¿Por qué le es tan difícil al artista argentino decir algo? Salvo los temas obvios y aceptables en este momento -el “pueblo” folklórico, la depresión, la crítica al sistema (…nadie lo hacía en los 70)- lo demás es o decorativo o copia de algún americano o europeo. Nunca nada original, algo propio, bueno, regular, mediocre, no importa. Lo que se ve en casi todo son frases hechas por otros, una tras otra, o cosas bonitas para poner en la pared. ¿Alguien sabe lo que es crear? Como dijo Pierre Restany en una conferencia a la que fui, en unas jornadas de crítica de arte: “me da tristeza ver que los artistas argentinos solamente copian, además copian mal, y además copian a malos artistas.” Fue a fines de los 80.
Y otra cosa que pienso es que la crítica en un curso no es destruir a otro ni mostrar qué bueno es el profesor (en todo caso los alumnos deberían poder criticar a su vez al profesor que los critica a ellos): es tratar de comprender lo que el otro quiere decir , explicarlo, preguntarle, y ayudarlo a desarrollarlo. La palabra crítica en una clase no se relaciona con ataque, sino con criticism, es decir, análisis. Esto puede hacerlo el que sepa algo de forma, historia, técnica etc., por supuesto. Nadie puede juzgar qué es bueno o malo ya que el arte es totalmente subjetivo, y el que leyó historia del arte sabe que los exitosos fueron olvidados y los rechazados fueron los que quedaron en la historia (Cézanne es un buen ejemplo y casi todos los del Salón des Refusés).

Y con el tema de la agresión y ataque feroz al que intenta hacer algo propio,

¿Qué pasa? ¿Hay que destruir al otro para mostrar qué bueno es uno ? ¿No sería mejor no mirar al otro y concentrarse en lo que uno quiere decir ?

Monday, September 03, 2007

Taller de cine


Otra opción sería imágenes muy poco claras, casi como abstracciones o sombras acompañando al texto???

Saturday, September 01, 2007

Taller de cine


El tema central, es, creo, cómo relacionar texto-imagen. ¿Tal vez imágenes posterizadas, menos "reales", más duras formalmente-hard edge-, para adecuarlas al texto?

Monday, August 27, 2007


Hoy descubrí a Edgar Morin:

"Debemos resistirnos a lo que separa, a lo que desintegra, a lo que aleja, sabiendo que la separación, la desintegración, el alejamiento ganarán la partida. La resistencia es lo que acude en ayuda de esas débiles fuerzas, es lo que defiende lo frágil, lo perecedero, lo hermoso, lo auténtico, el alma. Es lo que puede abrir una brecha en el plexiglás de la indiferencia para, de sonrisa en sonrisa, consolar los llantos. Sonreír, reír, bromear, jugar, acariciar, abrazar es también resistir."

Edgar Morin.

Saturday, August 25, 2007


Taller de video 2


Creo que entiendo. Las ideas,las connotaciones tienen que ser transmitidas con las imágenes parcas. Por ejemplo, lo primitivo de la acción de secuestro,y de todo lo que pasó, por stills o secuencias de cine primitivo-de los 40. La ironía en la selección de imágenes absurdas.
Cambié la primera parte del video, quité color, música y lo armé como un collage ("mixage"nos informaron que se dice ahora) de películas de archivo de gangsters. Me gusta cómo quedó: el clima es primitivo, un poco torpe, y levemente irónico.

Ayer una chica del taller me preguntó con cara de sospecha, "por qué no me habían matado". O sea, ¿salí porque delaté, traicioné???

Cómo explicar a esa incomprensión....Hacía 6 meses que estaba en Argentina después de 12 años afuera. No sabía lo que pasaba, más que no estaba de acuerdo con un golpe porque creía en la democracia. Venía de la época en USA de los hippies, de las manifestaciones contra la guerra de Viet Nam, de las preocupaciones por las injusticias sociales, del nacimiento del ecologismo, da la macrobiótica, el busdismo zen, las experiencias en nuevas formas de vivir en sociedad, etc. Yo había estado trabajando con los latinos en USA que eran muy pobres, sin documentos, sin saber hablar inglés, tratando de ayudarlos a sobrevivir. Eso es lo que estaba en mi cabeza. No desconfiaba de la gente y me hacía amiga de quien me parecía inteligente sin preguntarle sus "antecedentes".

Lo que me impresiona es el deseo de destrucción de lo que el otro ha vivido, tal vez inconsciente, que aparece en la pregunta de la chica. Yo debería estar muerta y si no, soy una traidora... Eso existía entonces, cuando me fui y todo lo que pasó a partir del 76 fue, creo, un emergente de ese odio y envidia endémicos de la sociedad argentina. El golpe militar no pasó porque sí ni vino de Marte. ¿Esta actitud sigue, en la gente joven, todavía? Ser progresista no es matar a quien se considera privilegiado, ni matar al que no está de acuerdo con uno. Implica ayudar en la medida de lo que se puede a los que lo necesitan o informar a los que ignoran. Implica hacer presión (los famosos lobbies americanos) sobre el gobierno, no quitarlo. Implica reflexión sobre la realidad actual y sobre lo mejor que se puede hacer para mejorarla.

Sunday, August 19, 2007

Taller de video arte

Estoy haciendo un taller de video-arte documental. Quiero narrar un secuestro. Llevé lo hecho y las críticas fueron muchas: demasiado, demasiado, demasiado. Pero cuando yo pienso en ese día, que me pasó a mi, pienso en mi manera de ser en esa época, lo que me gustaba, la música que oía, las cosas que me importaban, que no solamente puede expresar una narración lineal ilustrada. El secuestro fue un episodio, dentro del contexto de mi vida completa. Como el magnífico Sans Soleil de Chris Marker; está todo allí, lo que piensa, lo que ve, lo que oye, lo que imagina, lo que sueña. ¿Cómo poner todo sin que sea demasiado? ¿Seré yo “demasiado”? Y en ese caso, ¿elimino el 80% de mi mundo interior y exterior para poder comunicarme correctamente? ¿No es la función del arte justamente transmitir esa información tan compleja y rica que no sirve una narración, una explicación, un análisis?
Otra cosa que pienso. ¿Por qué ese tono “dark” y sufriente, de víctima, que se pide al narrar estos temas? ¿No es la mejor manera de destruir a los secuestradores, que tenían armas, poder, el estado de su parte, decir que hicieron todo mal? ¿No será reírse de ellos lo que más rabia les dé y el peor castigo? ¿No es la única victoria que tenemos el no aceptar ser víctimas (aunque nos maten)? Y la vida, ¿no es eso?

Aunque nos vamos a morir, no somos víctimas

Thursday, August 02, 2007

No es Ulises, es no-Ulises. No sabe si se fue o no, si volvió, si estuvo en algún lado.
Es alegre y clara y lúcida , y todo le da risa, y también áspera, amarga y pesada como un elefante muerto. Antes arrastraba elefantes, sentía, y
no se daba cuenta de que el elefante era ella. Ahora es tal vez demasiado grande y gelatinosa, ella misma cargada pero no
arrastra nada, y a veces vuela y flota, o con rapidez de flecha se clava en todas las heridas que percibe y daña.
Las sirenas fueron hombres y a veces mujeres, ella buscando siempre en sus historias esa historia, la única, la que no
existe, y aunque sí está adentro de ella en la medido que adentro es todo, no puede contarse, no cuenta con los medios, no
hay palabras ni sonidos ni imágenes ni texturas ni colores ni vientos para desenterrarla.
Existen paisajes inauditos derivados de los paisajes que vio y vivió adentro y afuera. La lluvia patética de Paris
convertida en ácido y moco, la soledad del mar negro y metálico bajo la lluvia cálida de Gabón, con los ruidos de la selva del otro
lado, los monos, las bestias, los insectos gigantes que causaban filaria del alma, el aire que no refrescaba pero que
hinchaba y pudría. El sol visto arriba de las nubes de un avión, las nubes maravillosas en los vuelos, como torres y
minaretes, como montañas, como los castillos de Creta, como agua solidificada, las nubes de espeso material o livianas y
etéreas, el avión interrumpiendo su oscuridad ensimismada como el hombre atravesando a la mujer, siempre poco, siempre
torpe, siempre frágil y al mismo tiempo doloroso, siempre dejando una huella.
El santuario de Apolo donde ella alguna vez fue pitonisa y sigue siendo, envuelta en un humo gomoso y perfumado, dejando que
palabras sueltas transmitan sin saberlo en todo su espesor las verdades que ella no conoce, el futuro, el pasado, los mundos
paralelos, las opciones insólitas, las mareas ininterrumpidas que van y vienen y al venir inundan y enloquecen y al partir
dejan todo seco, resquebrajado, desgarrado de soledad.
Ningún paisaje de los cuadros, espacios más reales pese a todo pero nunca lugares donde pudiera depositar todo ese barro y
luz y materia extraña de ser lunar y solar y aislado de su entorno que nunca existió nada existió nunca más que ese vuelo o
viaje o cómo llamarlo, ¿muerte en vida? sacar lo de adentro como se hace con los cadáveres y ver un pedazo semiblando rojo y
negro aquí, algo innombrable, arrancado, de carne negra, de grasa amarilla, venas, piedras, cascajos, bichos, agua espesa como la de
la bolsa rota que cuidaba al hijo, color de aceite de auto y sangre.




ALGUNOS FOTOGRAMAS DEL VIDEO ULISEA














Wednesday, August 01, 2007




La mujer camina como en trance por un sendero apenas perceptible, más bien imaginario, que atraviesa parques con flores caníbales, bosques de colores salvajes y desesperados, selvas con monos, tigres y serpientes, y donde se oyen aullidos, gruñidos y el eco del viento, desiertos secos con camellos ocres y hombres azules, lagunas, ciénagas.
Ella se salpica, se mancha, se desgarra, se descascara, se esparce, malgastada , su rostro va perdiendo la piel, su ropa hecha jirones flota alrededor suyo.
La mirada fija, casi ausente, va dejando atrás pedazos de su cuerpo: dedos, pelo, trozos de piernas, los pechos, el ombligo, la nariz, un ojo.
Sigue andando y cada vez es más transparente e invisible.
Antes arrastró valijas, libros, elefantes. Ahora ha ido dejando todo en el camino. Es como un destello que avanza dejando huellas blancas.


Poco a poco queda de ella sólo una línea de luz que apenas indica donde está su cuerpo. La luz se va confundiendo con el horizonte, es un leve sonido ahora, una brisa casi imperceptible, un perfume tenue.




Sunday, July 29, 2007

Tuve varias veces el mismo sueño: estaba en la ciudad de México, y no podía encontrar mi casa. La ciudad era enorme, confusa, con calles que se cortaban y cambiaban de nombre y aunque trataba de acordarme al salir no podía encontrarla al volver y el taxi tampoco sabía, cuando conseguía. Si quería viajar en ómnibus era mucho más complicado, viajes largos y sin rumbo exacto y tenía que encontrar las paradas que eran muchas y nunca estaba segura de que fueran a donde quería ir (que tampoco tenía claro) o para el otro lado.

La semana pasada encontré la calle que buscaba, aunque no era mi casa. La calle se llamaba Tokio y se cruzaba con otra de nombre cambiante. Bajé del auto en el que estaba y caminé y memoricé bien en dónde estaba esa esquina. Pero lo curioso es que la casa era una especie de caja de ladrillo de tamaño apenas para un hombre, y descubrí ahí y en otros lados que la realidad de lo que veía el hombre que entraba era muy distinta: se imaginaba su realidad. Yo veía las cosas como eran: ruinas y formas orgánicas y grandes que se movían como caracoles sin cáscara.


Cuando volví al auto me di cuenta de que estaba en un futuro lejano. El taxi me llevó a mi tiempo, también el futuro, pero no tan lejano, y el paseo había sido de solamente unos minutos.