Taller de video arte
Estoy haciendo un taller de video-arte documental. Quiero narrar un secuestro. Llevé lo hecho y las críticas fueron muchas: demasiado, demasiado, demasiado. Pero cuando yo pienso en ese día, que me pasó a mi, pienso en mi manera de ser en esa época, lo que me gustaba, la música que oía, las cosas que me importaban, que no solamente puede expresar una narración lineal ilustrada. El secuestro fue un episodio, dentro del contexto de mi vida completa. Como el magnífico Sans Soleil de Chris Marker; está todo allí, lo que piensa, lo que ve, lo que oye, lo que imagina, lo que sueña. ¿Cómo poner todo sin que sea demasiado? ¿Seré yo “demasiado”? Y en ese caso, ¿elimino el 80% de mi mundo interior y exterior para poder comunicarme correctamente? ¿No es la función del arte justamente transmitir esa información tan compleja y rica que no sirve una narración, una explicación, un análisis?
Otra cosa que pienso. ¿Por qué ese tono “dark” y sufriente, de víctima, que se pide al narrar estos temas? ¿No es la mejor manera de destruir a los secuestradores, que tenían armas, poder, el estado de su parte, decir que hicieron todo mal? ¿No será reírse de ellos lo que más rabia les dé y el peor castigo? ¿No es la única victoria que tenemos el no aceptar ser víctimas (aunque nos maten)? Y la vida, ¿no es eso?
Aunque nos vamos a morir, no somos víctimas
Sunday, August 19, 2007
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1 comment:
no somos víctimas. bien. lindo. verdadero. generoso. difícil de escuchar. gracias.
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